Hasta ahora, la extinción del uso de la vivienda familiar atribuido a los hijos menores y al progenitor custodio venía condicionada a que los hijos mayores de edad alcanzasen independencia económica.

 Sin embargo, recientemente el Tribunal Supremo (Sala de lo Civil) en su sentencia 707/2013, de 11 de Noviembre, recordando la doctrina legal sentada en la sentencia del Pleno de 5 de septiembre de 2011, viene sosteniendo que la mayoría de edad alcanzada por los hijos a quienes se atribuyó el uso deja en situación de igualdad a marido y mujer ante este derecho, enfrentándose uno y otro a una nueva situación que tiene necesariamente en cuenta, no el derecho preferente que resulta de la medida complementaria de guarda y custodia, sino el interés de superior protección, que a partir de entonces los ex cónyuges justifiquen, y por un tiempo determinado. Y es que, adquirida la mayoría de edad por los hijos, tal variación objetiva hace cesar el criterio de atribución automática del uso de la vivienda al progenitor custodio, y cabe plantearse de nuevo el tema de su asignación.

 Es decir, que cuando los hijos alcancen la mayoría de edad, podría revisarse esta medida e incluso solicitarse la extinción de este derecho de uso.

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