En un proceso de divorcio es necesaria la intervención de abogado y procurador, tanto si el proceso es de mutuo acuerdo como contencioso.

En cualquier caso, aun si es de mutuo acuerdo, es más que recomendable que cada cónyuge se asesore de forma independiente. Un solo abogado difícilmente puede asesorar debidamente a ambos cónyuges a la vez.

Se expone a continuación la documentación básica que debe recopilar todo aquel que pretenda solicitar su divorcio, en particular, cuando el acuerdo, de momento, no es posible:

  • Poder para pleitos ante Notario en favor de un procurador.
  • Certificados literales de la inscripción del matrimonio y nacimiento de los hijos en el Registro Civil.
  • Certificado de empadronamiento.
  • Capitulaciones matrimoniales (en el caso de que se hayan otorgado).
  • Documentos de que se disponga que permitan evaluar la situación económica de los cónyuges: declaraciones tributarias, nóminas, extractos con movimientos bancarios…
  • Título por el que se ocupe el domicilio familiar (nota simple para acreditar la propiedad o, en su caso, contrato de arrendamiento u otro).
  • Justificación del préstamo hipotecario (si lo hay).
  • Certificados o justificación referente a los gastos de los hijos (si los hay) como escolaridad, actividades extraescolares, sanidad, vestido, gastos del domicilio, etc.

En aquellos asuntos en los que la guarda y custodia de los hijos resulte controvertida, aquel que la reclame deberá tratar de acreditar su idoneidad para ocuparse de los menores. En estos casos, a modo ilustrativo, pueden resultar muy útiles certificados del colegio sobre la diligencia o atenciones del progenitor o del centro de trabajo que contengan extremos tales como la jornada o el horario del progenitor o si se permite flexibilidad para compatibilizar la vida familiar y profesional.

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